[China] Crece la represión religiosa

Nota publicada originalmente en Gatestone Institute.

La fuerte censura de China va en paralelo a su dura represión de la libertad religiosa. Thomas F. Farr, presidente del Religious Freedom Institute, dijo, en una vista en noviembre de 2018 con el Comité Ejecutivo de la Asamblea en China, que la represión religiosa en China era “el intento más sistemático y brutal de controlar las comunidades religiosas chinas desde la Revolución cultural”. Como en otros regímenes comunistas, como el de la antigua Unión Soviética, la ideología comunista no tolera ningún relato que le haga competencia.

“La religión es una fuente de autoridad y un objeto de fidelidad mayor que el Estado”, escribió Farr. “Esta característica de la religión siempre ha sido anatema para los déspotas totalitarios de la historia, como Stalin, Hitler y Mao”.

La brutal opresión religiosa y cultural de los tibetanos en China no ha cesado desde casi 70 años, pero China no sólo ha intentado destruir la religión tibetana. El cristianismo, por ejemplo, fue visto desde el principio como una amenaza para la República Popular de China cuando se fundó en 1949. “Esto se vio sobre todo en el apogeo de la Revolución cultural (1966-1976), cuando se demolieron, cerraron o expropiaron lugares de culto y se prohibieron las prácticas religiosas”, según el Consejo de Relaciones Exteriores. Algunos clérigos cristianos llevan en la cárcel casi treinta años. En los últimos años, la opresión de los cristianos en China ha aumentado, al parecer. Desde finales de la década de 1990, el régimen chino también ha puesto en su punto de mira a Falun Gong.

China ha clausurado iglesias y retirado crucifijos. Han sido sustituidos por la bandera nacional, y las imágenes de Jesús se han reemplazado con fotos del presidente Xi Jinping. Los niños, los futuros portadores de la ideología comunista, tienen prohibido ir a la iglesia. En septiembre de 2018, China clausuró una de las mayores iglesias clandestinas, la Iglesia de Sion de Pekín. En diciembre de 2018, el pastor de la clandestina Iglesia de la Primera Lluvia, Wang Yi, fue detenido junto a su mujer, acusados de “incitar a la subversión”, un delito castigable con hasta 15 años de cárcel. Además del pastor y su mujer se detuvo a más de cien miembros de la iglesia. En abril de 2019, las autoridades chinas se llevaron a la fuerza a un cura católico clandestino, el padre Peter Zhang Guangjun, justo después de celebrar la misa del Domingo de Ramos. Fue el tercer cura católico que se llevaron las autoridades en un mes.

Según un documento confidencial obtenido por Bitter Winter, China también se está preparando para tomar medidas drásticas contra las iglesias cristianas que tengan lazos con las comunidades religiosas extranjeras.

(…)

Sin embargo, al Partido Comunista Chino no le basta con la persecución física de las minorías religiosas. Al parecer también ha hecho campaña contra el cristianismo en los colegios de todo el país. Por ejemplo, ha obligado a los alumnos a prestar juramento para resistirse a la creencia religiosa. Los profesores también han sido adoctrinados para “asegurar que la educación y la enseñanza se adhieren a la dirección política correcta”. Los clásicos que se enseñan en las escuelas han sido censurados: en Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, se han eliminado las referencias a la Biblia, y se han suprimido las referencias a la misa del domingo o a Dios en los cuentos de Anton Chejov y Hans Christian Andersen.

Además, en clase no se admite el uso de palabras “delicadas” relacionadas con la religión, como “oración”.

Tanto para la opresión de la religión como para la censura de la libertad de expresión, el Partido Comunista Chino está utilizando medios de alta tecnología para alcanzar sus objetivos. Existen informaciones de que Xinjiang se está utilizando como terreno de prueba para una tecnología de vigilancia: los uigures de Xinjiang, según un reportaje publicado en The Guardian, son “estrechamente vigilados, con cámaras de vigilancia que se instalan en los pueblos, en las esquinas de las calles, las mezquitas y los colegios. Los que se trasladan para ir a trabajar tienen que pasar por controles de seguridad entre todas las localidades intermedias, donde se someten a un escáner facial y al control de sus teléfonos”. China utiliza la tecnología de reconocimiento facial que coteja las caras obtenidas por las cámaras de vigilancia con una lista de vigilancia de sospechosos.

china vigilancia masiva

Se calcula que, en 2018, China tenía 200 millones de cámaras de vigilancia, y planes de llegar a los 626 millones en 2020. El objetivo de China es, al parecer, una “Plataforma de Operaciones Conjunta e Integrada”, que integrará y coordinará los datos de las cámaras de vigilancia con la tecnología de reconocimiento facial, los números de los carnets de identidad de los ciudadanos, los datos biométricos, la planificación familiar, las matrículas de los coches, los movimientos bancarios, los registros legales, la “actividad inusual” y cualquier otro dato relevante que pueda recabarse sobre los ciudadanos, como las prácticas religiosas y los viajes al extranjero.

Por el momento, China está en el proceso de cumplir lo que Stalin, Hitler y Mao no podían más que soñar: el impecable Estado totalitario, impulsado por la tecnología digital, donde el individuo no tiene adonde huir del ojo del Estado comunista que todo lo ve.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s