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¿Delfines caminando por la tierra? ¿Es en serio?

La afamada y aclamada Teoría de la Evolución de Darwin, como bien lo dice su nombre: es una teoría:  “La palabra teoría tiene su origen en el vocablo de origen griego theorein(“observar”). Este término solía emplearse para hacer mención a la visualización de una obra de teatro, lo que puede explicar porque, en la actualidad, la noción de teoría permite hacer referencia a un asunto provisional o que no es cien por ciento real.”  (Fuente: https://definicion.de).

Sin embargo quienes creemos en la creación relatada en la Biblia y en un diseño inteligente, divino, somos calificados como retrógradas, ignorantes, payasos (sólo por nombrar lo más suave).

Ahora, con una mano en el corazón y usando un poco de lógica y sentido común, este tipo de notas realmente, REALMENTE merece más fe ciega para creerla que el creer en un Creador que hizo los cielos y la tierra, los animales terrestres, aves, criaturas marinas todo según su especie, las plantas que producen semillas y por último al hombre y a la mujer (leer Genesis 1).

¿Este tipo de creencias no demuestran lo absurdo de creer que todo lo que nos rodea (incluyendo a quien lee este artículo) es fruto del azar?:

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Dijo Dios:  ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.” Job 19:4.

“Profesando ser sabios, se hicieron necios” Romanos 1:22

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¿EL FIN?

“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.” 1 Corintios 15:57

A la larga, todo en este mundo llega a su fin, lo cual puede ser a veces frustrante. Es lo que sientes cuando lees un libro tan bueno que no quieres que termine. O cuando ves una película que deseas que continúe un rato más. Pero todas las cosas, buenas y malas, llegan a la parte del “FIN” .

De hecho, la vida misma finalmente se termina… a veces, antes de lo esperado. Todos los que hemos estado junto al féretro de un ser querido conocemos el doloroso vacío de un corazón que desea que eso no hubiera sucedido.

Gracias a Dios, Jesús entró en el campo de batalla de las frustraciones fatales y, mediante su muerte y resurrección, nos da esperanza.

En Él, el “fin” es el preludio a una eternidad sin muerte, y palabras tales como “se terminó” son reemplazadas por un “para siempre” lleno de gozo.

Como nuestro cuerpo no es eterno, Pablo nos asegura que “todos seremos transformados” (1 Corintios 15:51) y nos recuerda que, por la obra triunfante de Cristo, podemos declarar con confianza: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” (v. 55). Por eso, no dejes que tu corazón se angustie. Nuestro dolor es real, pero podemos abundar en gratitud porque Dios “nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (v. 57).

EN CRISTO, EL FINAL ES SOLO EL PRINCIPIO

Pactos bíblicos: (4) el Abrahámico

“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.” Génesis 12:2.

El Pacto Abrahámico en su constitución (Gn. 12:1-4) y confirmación (Gn. 13:14-17; 15:1-7,18-21; 17:1-8) tiene tres aspectos:

(1) La promesa de una gran nación:
“Haré de ti una nación grande”
(Gn. 12:2). Esta era una referencia primordial a Israel, los descendientes de Jacob, a quienes se promete posesión perpetua de la tierra (Gn. 17:8), con quienes se hace el pacto eterno (Gn. 17:7), y a quienes Dios dijo: “y seré el Dios de ellos” (Gn. 17:8). La promesa a Abraham también fue que él seria padre de otras naciones (comp. Gn. 17:6,20), cumplido principalmente a través de Ismael y Esaú.

(2) Abraham recibe cuatro promesas personales:
(a) Ser padre de numerosos descendientes (Gn. 17:16).
(b) Recibir bendición personal, “te bendeciré”, cumplido de dos maneras: temporalmente (Gn. 13:14-15,17; 15:18; 24:34- 35); y espiritualmente (Gn. 15:6; Jn. 8:56).
(c) Recibir honor en lo personal, “engrandeceré tu nombre” (Gn. 12:2), cumplido en el reconocimiento de todos los que honran la Biblia.
Y (d) ser el canal de bendición, “y serás bendición” (Gn. 12:2): cumplido en bendiciones a otros a través de su simiente Israel, que se convirtió en instrumento de revelación divina; a través de Abraham como un ejemplo de fe piadosa (Ro. 4:1-22); y preeminentemente a través de Cristo, simiente de Abraham (Ga. 3:16). Seguir leyendo Pactos bíblicos: (4) el Abrahámico

Pactos bíblicos: (3) el Noeico

“Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra” Génesis 9:16.

El Pacto Noeico reafirma las condiciones de vida para el hombre caído tal como se anunciaron en el Pacto Adánico, e instituye el principio del gobierno humano para refrenar el pecado ya que se habla eliminado la amenaza del juicio divino en la forma de otro diluvio. Los elementos del pacto son:

(1) El hombre es responsable de proteger la santidad de la vida humana por medio de gobierno disciplinado para con los hombres, llegando aún hasta la pena capital (Gn. 9:5-6; comp. Ro. 13:17).

(2) No hay maldición adicional sobre la tierra, ni tampoco el hombre debe temer otro diluvio universal (Gn. 8:21; 9:11-16).

(3) Se confirma el orden de la naturaleza (Gn. 8:22; 9:2). Seguir leyendo Pactos bíblicos: (3) el Noeico

[Estudio Apoc.] El Séptimo Sello: Ap. 8:1-11:19. Parte 2

Para entender mejor esta parte del estudio, recomendamos leer la entrada anterior: EL SÉPTIMO SELLO: AP. 8:1-11:19. Parte 1

Éste cap. 8 contiene la apertura del 7mo Sello “El toque de la 1ª Trompeta, la 2ª, la 3ª, y la 4ª”. La apertura del 7mo Sello (vs.1-6); va a desencadenar una serie gradual de 7 Plagas, aunque no serán las últimas (Apc. 15:1).

La Quinta y la Sexta Trompeta: Cap. 9

5)  La 5ª Trompeta: 9:1-12. Las 3 últimas Trompetas se distinguen de las otras cuatro por la identificación de los 3 ayes (8:13/ 9:12/ 11:14). Estos ayes marcan la más profunda oscuridad y la mayor intensidad de la Tribulación. Y aparecen asociadas con la última parte o sea los últimos 3 años y medio.

El cap. 9 que contiene la 5ª y la 6ª Trompetas de juicio, puede que sea la sección más reveladora en lo que concierne al tema de la Demonología. Antes de esto sabemos que Dios dio a conocer que había 2 clases de ángeles los que NO cayeron y los que sí cayeron. Aquí se nos describen los ángeles caídos.

Podemos decir que la 5ª y la 6ª Trompetas tienen carácter ultrasónico, porque fuerzas demoníacas infestan a los seres humanos rebeldes contra Dios.

Así nos lo revela la 5ª Trompeta:  

  • La Locación de estos demonios “El Pozo del Abismo 9:1. La palabra pozo, esta indicando aquí que hay una entrada desde la superficie de la tierra hasta el corazón del planeta. Mediante este cap.9 estamos aprendiendo acerca de un lugar llamado El Abismo sin fondo. Dios lo menciona no menos de 7 veces en este Libro de Apocalipsis (9:1-2, 11/ 11:7/ 17:8/ 20:1-3).
  • La Identidad de estos demonios son aquellos que están en confinamiento en el pozo del abismo. Sabemos que algunos demonios están encadenados y otros en cambio tienen acceso al presente a los cuerpos de las personas.

Demonios desencadenados: Mt. 8:29/ Lc. 4:34/ 8:17-21.
Demonios encadenados: 1ª P. 3:18-20/ 2ª P. 2:4/ Judas 6-7.

TARTARUS puede ser otro nombre para este pozo del abismo, se menciona en texto griego de 2ª P. 2:4; el diablo quedará allí confinado durante el Reino Milenial (Apc. 20:3).

Es el lugar en donde moran los malos espíritus es como un calabozo espiritual que esta bajo tierra.  Tiene fuego sulfúreo que es símbolo de los diabólico, el pozo que conduce a el desde la superficie de la tierra esta cerrado, Dios tiene la llave por lo tanto es Dios quien pone límites a la acción diabólica en este mundo.

La legión de demonios que Jesús sacó del endemoniado gadareno, no querían volver al abismo nos dice Lc. 8:31. Recordemos que el diablo estará en el abismo durante el período del Reino Milenial según Apc.20:1-3.

Debemos distinguir con sumo cuidado los siguientes lugares: Abismo / Hades / Lago de Fuego.

El Hades: es el lugar donde va el alma de los muertos sin Cristo en espera de su resurrección para condenación. El Hades personificado va acompañado siempre con la muerte.

El Lago de Fuego: es un sitio también real, es eterno donde el fuego nunca se apagará, allí serán lanzados los incrédulos luego del Juicio del Gran Trono Blanco de Apc.20:11-15. Para sufrir el tormento eterno.

El Abismo: es el lugar que nos habla Apc. 9 o la 5ª Trompeta. Seguir leyendo [Estudio Apoc.] El Séptimo Sello: Ap. 8:1-11:19. Parte 2

Pactos bíblicos: (2) el Adánico

“Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.” Génesis 3:14

El Pacto Adánico condiciona la vida del hombre caído. Dichas condiciones deben permanecer hasta que, en la época del reino, “la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios” (Ro. 8:21). Los elementos del pacto son:

(1) La serpiente, instrumento de Satanás, recibe maldición (v. 14; Ro. 16:20; 2 Co. 11:3,14; Ap. 12:9) y se convierte en la advertencia gráfica de Dios en la naturaleza con respecto a los efectos del pecado —de ser la más hermosa y perspicaz de las criaturas a ser un reptil repulsivo. El más profundo misterio de la cruz de Cristo está sorprendentemente ilustrado en la serpiente de bronce, un tipo de Cristo “hecho pecado por nosotros” al cargar con el juicio que merecíamos (Nm. 21:5-9; Jn. 3:14-15; 2 Co. 5:21).

(2) La primera promesa de un Redentor (v. 15). Aquí comienza la senda genealógica de la Simiente:
Abel, Set, Noé (Gn. 6:8-10), Sem (Gn. 9:26-27), Abraham (Gn. 12:1-4), Isaac (Gn. 17:19-21), Jacob (Gn. 28:10-14), Judá (Gn. 49:10), David (2 S. 7:5-17), Emanuel-Cristo (Is. 7:10-14; Mt. 1:1,20-23; Jn. 12:31-33; 1 Jn. 3:8).

(3) La modificación de la condición de la mujer (v. 16) en tres aspectos particulares: (a) concepción multiplicada; (b) dolores en la maternidad; (c) liderazgo del hombre (comp. Gn. 1:26-27). El desorden que genera el pecado hace necesaria una cabeza, posición que se le confiere al hombre (Ef. 5:22-25; 1 Co. 11:7-9; 1 Ti. 2:11-14).

(4) La ocupación liviana del Edén (Gn. 2:15) se transforma en labor pesada (3:18—19) como consecuencia de la maldición sobre la tierra (3:17).

(5) El inevitable dolor de la vida (v. 17).

(6) La brevedad de la vida y la trágica certidumbre de la muerte física de Adán y todos sus descendientes (v. 19; Ro. 5:12-21). No obstante, la maldición sobre el suelo es para el bien del hombre. No es bueno que el hombre viva sin trabajar.

echados del jardin

Comentario por el Dr. C. I. Scofield

Pactos bíblicos: (1) el Edénico

Ver introducción aquí: Pactos bíblicos: ¿Qué y cuáles son?

“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;” Génesis 2:16

El primer pacto, el Edénico, requirió de Adán las siguientes responsabilidades:

(1) propagar la raza;
(2) someter la tierra para beneficio del hombre;
(3) tener dominio sobre la creación animal;
(4) labrar el huerto y comer sus frutos y hierbas; y
(5) abstenerse de comer de un árbol, el árbol del conocimiento del bien y del mal, ante cuya desobediencia el castigo sería la muerte.

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Comentario por el Dr. C. I. Scofield

Pactos bíblicos: ¿Qué y cuáles son?

Un pacto es un pronunciamiento soberano de Dios por el cual Él establece una relación de responsabilidad:
(1) entre Él mismo y un individuo (p. ej. Adán en el Pacto Edénico, Gn. 2:16ss.),
(2) entre Él y la humanidad en general (p. ej. en la promesa del Pacto Noeico de que nunca más destruiría toda carne con un diluvio, Gn. 9:9ss.),
(3) entre Él y una nación (p. ej. Israel en el Pacto Mosaico, Ex. 19:3ss.), o
(4) entre Él y una familia específica (p. ej. la casa de David en la promesa de un linaje real a perpetuidad a través del Pacto Davídico, 2 S. 7:16ss.).

Un pacto de una categoría puede superponerse con otros; p. ej. el Pacto Davídico, donde a una casa real que permanecería se le promete la bendición máxima, y la promesa no es sólo a David sino también a todo el mundo en el reinado de Jesucristo.

Los pactos por lo general son incondicionales en el sentido de que Dios, por gracia y por la irrestricta declaración de que hará algo, se obliga a consumar ciertos propósitos anunciados, a pesar de los fracasos por parte de la persona o pueblo con quien está haciendo el pacto. La respuesta humana al propósito divinamente anunciado siempre es importante, ya que conduce a la bendición por la obediencia y a la disciplina por la desobediencia. Pero por la falla humana nunca se habrá de abrogar el pacto ni bloquear su cumplimiento.

En el caso del Pacto Mosaico, el cumplimiento de todas las promesas fue condicional a la obediencia de Israel, como esta implícito en las palabras “…si… guardáis… seréis…” seguido por “Todo el pueblo respondió… Haremos todo lo que Jehová ha dicho” (Ex. 19:5,8).

Los tres pactos universales y generales son: el Adánico, el Noeico, y también el Edénico en el sentido de que toda la raza está representada y presente en el fracaso de Adán. Todos los otros pactos se efectúan con Israel o con los israelitas, y son de aplicación primaria a ellos, aunque con bendición final para todo el mundo.

Al explicar la forma en que se cumplen los propósitos de Dios con el hombre, se observan ocho grandes pactos de Singular importancia. Dichos pactos son:

el Edénico (Gn. 2:16);
el Adánico
(Gn. 3:15);
el Noeico
(Gn. 9:16);
el Abrahámico
(Gn. 12:2);
el Mosaico
(Ex. 19:5);
el Palestino
(Dt. 30:3);
el Davídico
(2 S. 7:16);
el Nue­vo Pacto
(He. 8:8).

Comentario por el Dr. C. I. Scofield

[Devocional] Tiempo de nacer y tiempo de morir

“Tiempo de nacer, y tiempo de morir.” Eclesiastés 3:2
“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.”
Salmo 90:12

Un poeta que se había dado cuenta de la brevedad de la vida escribió: «Solo cuando el tiempo, con una mano implacable, ha arrancado la mitad de las páginas del libro de la vida humana para encender las brasas de la pasión, el hombre empieza a darse cuenta de que las hojas que le quedan por vivir no son muchas».

La Biblia emplea un lenguaje figurado y sencillo para ayudarnos a comprender qué es nuestra vida: “Neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:14). ¿Ha observado alguna vez la bruma de la mañana? ¡Qué fugitiva es! Se evapora con el sol y desaparece con el día. Nuestra vida se parece tanto a ella…

El patriarca Job lo experimentó: “Mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor, y fenecieron sin esperanza… Mis días han sido más ligeros que un correo; huyeron, y no vieron el bien. Pasaron cual naves veloces; como el águila que se arroja sobre la presa” (Job 7:6; 9:25-26).

Todos tenemos que preguntarnos, sin tardar, qué seguirá después de nuestra vida en la tierra. ¿Ignoramos todavía el amor de Dios que dio a Jesús, su Hijo, para darnos la vida eterna? Dios ama a todos los hombres y quiere que todos sean salvos (1 Timoteo 2:4). Por su Palabra nos recuerda que hoy todavía es un día de gracia y de salvación para obtener una felicidad eterna.

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).

Levítico 11:29-12:8 – Romanos 8:18-27 – Salmo 66:1-7 – Proverbios 16:15-16

[Estudio Apoc.] El Séptimo Sello: Ap. 8:1-11:19. Parte 1

Para entender mejor esta parte del estudio, recomendamos leer la entrada anterior: SE INVOCA LA IRA DEL CORDERO: CAPS. 5-19

Éste cap. 8 contiene la apertura del 7mo Sello “El toque de la 1ª Trompeta, la 2ª, la 3ª, y la 4ª”. La apertura del 7mo Sello (vs.1-6); va a desencadenar una serie gradual de 7 Plagas, aunque no serán las últimas (Apc. 15:1). Antes de hacer sonar las trompetas hay una especie de prólogo.

Podemos decir que esta es la 1ª ocasión en la historia conocida que el Cielo esta en silencio. No se registra ni el más leve sonido de movimiento. Es un silencio solemne vs.1, tras del cual aparecen 7 ángeles (vs.2); a quienes se les dan Trompetas.

En un contexto como el actual, lleno de alabanzas, de gritos, este silencio inmediatamente después del 7mo Sello anuncia algo muy solemne, majestuoso y terrible.

El propósito del silencio; durante el Sexto Sello parece como que la humanidad se debilita por primera vez durante la Tribulación. El Dios de misericordia y paciencia espera ahora por un completo arrepentimiento, pero todo es en vano. Dios NUNCA se complace en la muerte del impío (Ezq. 33:11).

La duración del silencio, dura 30 minutos, son 30 minutos literales, lo cual también nos habla como que es el tiempo de espera de una intervención de Dios (Hab. 2:20/ Sof. 1:7/ Zac. 2:13), el número 30 aparece en la Biblia frecuentemente, y esta asociado con un tiempo de duelo. Por ejemplo, Israel hizo duelo por 30 días por la muerte de Aarón (Núm. 20:29), y 30 días por la muerte de Moisés (Deut. 34:8).

Tras el silencio, viene una oración solemne (vs.3-4) podemos ver que se repite la idea de “se les dieron, les dio” esto demuestra que todo esta bajo el control de Dios. El ángel coloca el incienso sobre las brasas y tan pronto hace esto la columna de humo sube hasta la presencia de Dios. Así son hechas eficaces las oraciones de los creyentes que importante papel juegan las oraciones.

Lo que hay que entender bien con todo esto es que no tiene nada que ver con la falsa meditación de los rezos que enseñan los Católicos, ni de aquella supuesta mediación que ellos le atribuyen a los ángeles; nunca se nos enseña en la Biblia que los ángeles o los espíritus de los creyentes que estan en los Cielos oigan nuestras oraciones echas desde la tierra y ellos “intercedan” por nosotros como si ellos fueran nuestros mediadores entre nosotros y Dios.

Al contrario, la Biblia dice que “Hay un SOLO mediador entre Dios y las personas, y ese Mediador es Jesucristo” 1ª Tim.2:5.  La eficacia de la oración se ve de inmediato por medio de fenómenos físicos (vs.5). Y luego de esta introducción los 7 ángeles con sus 7 Trompetas se disponen a tocarlas (vs.6).

Examinemos ahora el contenido del Séptimo Sello el cual consiste de 7 Trompetas de Juicio:

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