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En San Mateo 4:1-11 leemos la tentación que nuestro Señor Jesús tuvo en desierto:

“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.

Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
A sus ángeles mandará acerca de ti,
En sus manos te sostendrán,
Para que no tropieces con tu pie en piedra.
Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.”

Básicamente Satanás le estaba ofreciendo a Cristo la posición del anticristo. Algún día no muy lejano aparecerá un hombre que sí la va a aceptar.

Satanás puede darte el mundo, el poder, el dinero, la gloria, todos los reinos del mundo pertenecen al diablo y Cristo no contradijo eso, no le dijo “no son tuyos para dar”; sino que le respondió que solo iba a adorar a Dios.

NO HAY NADIE, NO HAY AUTORIDAD ALGUNA FUERA DE NUESTRO SEÑOR CRISTO JESÚS. EL DIABLO HA SIDO VENCIDO Y SABE QUE SU JUICIO ES INMINENTE Y CERCANO. Tratará desesperadamente de llevar a cuantas personas pueda con él a su juicio eterno, al infierno, y tristemente lo está logrando.

“Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:12.

CRISTO ES LA PIEDRA Y SE REVELA DE MANERA TRIPLE

“Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
    La piedra que desecharon los edificadores,
    Ha venido a ser cabeza del ángulo.
    El Señor ha hecho esto,
    Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? (…)

Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.” Mt. 21:42, 44.

Cristo es revelado como la Piedra de manera triple:

(1) Para Israel, Cristo —que viene no como el Mesías glorioso sino como un siervo— es una piedra de tropiezo y una roca que hace caer:

“Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén. Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; y se enredarán y serán apresados.” Is. 8:14-15.

“¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, como está escrito:
He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída;
Y el que creyere en él, no será avergonzado.”
Ro. 9:32-33.

“Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura” 1 Co. 1:23.

“Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.” 1P. 2:8.

(2) Para la Iglesia, Cristo es el fundamento y la piedra que es cabeza del ángulo:

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 1 Co. 3:11.

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La parábola de los labradores malvados (Mateo 21)

Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.

Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos.
Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.

Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera. Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo.

Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.

Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?
Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.

Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
    La piedra que desecharon los edificadores,
    Ha venido a ser cabeza del ángulo.
    El Señor ha hecho esto,
    Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? 

Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.” Mt. 21:33-43.

En contraste con la expresión habitual “reino de los cielos”, nuestro Señor aquí usa la expresión “reino de Dios” para referirse a una esfera de sincera fe en Dios.

Se declara que el reino de Dios “será quitado de vosotros”, e.d. quitado a los escribas y fariseos que en la parábola están representados por los labradores malvados, y que el reino será dado a un pueblo que produzca frutos de salvación.

Este pasaje ensena que los escribas y fariseos incrédulos no serán salvados por cuanto rechazaron al Hijo. Otros que manifiesten los frutos de salvación habrán de tomar el lugar de ellos. Ni en la era presente ni en el milenio futuro, el reino de Dios es posesión absoluta de Israel o de los gentiles.

Comentario por el Dr. C. I. Scofield

[Devocional] El Dios vivo

Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. 1 Tim. 4 : 9-10

En el texto citado, Dios es llamado el Salvador. Esta palabra puede traducirse también por “el conservador” de todos los hombres, pues no dejará de guardar la vida a través de todos los peligros. Él “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”. Este gran Dios Salvador envió a la tierra a su propio Hijo, Jesucristo hombre, quien “se dio a sí mismo en rescate por todos” (1 Timoteo 2 : 4-6). Todo hombre puede, pues, ir a Dios, confesarle sus pecados y creer que el rescate también fue pagado por él, por sus pecados. ¿Quién querría rechazar esta oferta ?

Pero Dios no solo es un Dios Salvador que nos protege del juicio venidero. También es el preservador de todos los hombres. “Sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Hebreos 1 : 3). Es el Dios vivo, el creador de todas las cosas : “No se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones” (Hechos 14 : 17).

Todo creyente puede tener la seguridad de que Dios también sostiene su vida ; puede decir : Dios me ama y cuida de mí en cada momento. Conoce el curso de mi vida mucho mejor que yo ; él lo prepara y provee para todas mis necesidades.

¿Qué se debe comprender mediante la expresión “esperamos en el Dios viviente” ? Esto significa que nos apoyamos confiados en un Dios que vive eternamente, que es todopoderoso y puede cumplir lo que prometió en la Biblia.

Jueces 7 – Apocalipsis 8 – Salmo 142 – Proverbios 29 : 26-27

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza) ediciones-biblicas.ch - labuena@semilla.ch

SALMOS 18

Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.

Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.

Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.

Me rodearon ligaduras de muerte,
Y torrentes de perversidad me atemorizaron.

Ligaduras del Seol me rodearon,
Me tendieron lazos de muerte.

En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

La tierra fue conmovida y tembló;
Se conmovieron los cimientos de los montes,
Y se estremecieron, porque se indignó él.

Humo subió de su nariz,
Y de su boca fuego consumidor;
Carbones fueron por él encendidos.

Inclinó los cielos, y descendió;
Y había densas tinieblas debajo de sus pies.

10 Cabalgó sobre un querubín, y voló;
Voló sobre las alas del viento.

11 Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí;
Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.

12 Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron;
Granizo y carbones ardientes.

13 Tronó en los cielos Jehová,
Y el Altísimo dio su voz;
Granizo y carbones de fuego.

14 Envió sus saetas, y los dispersó;
Lanzó relámpagos, y los destruyó.

15 Entonces aparecieron los abismos de las aguas,
Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo,
A tu reprensión, oh Jehová,
Por el soplo del aliento de tu nariz.

16 Envió desde lo alto; me tomó,
Me sacó de las muchas aguas.

17 Me libró de mi poderoso enemigo,
Y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo.

18 Me asaltaron en el día de mi quebranto,
Mas Jehová fue mi apoyo.

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[Video] Devocional: ¿Qué es la fe y cómo demostrarla en nuestra vida?

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” Ro. 5:1.

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” He. 11:6.

Autor: Pablo Pate.

¿Avala la Biblia la poligamia?

Es común escuchar a gente atacar a la Biblia usando la poligamia como excusa. Si bien se ven ejemplos de poligamia en el A.T.; la monogamia fue establecida por Dios desde el comienzo para la mayor felicidad posible del hombre y la mujer (Gn. 2:21-24; Mt. 19:3-6; Ef. 5:21-33).

Aunque la poligamia no esté expresamente prohibida en el A.T. (Dt. 21:15-17), no es el ideal de Dios para el matrimonio. El A.T. muestra de manera significativa la infelicidad en muchos casos de vida familiar polígama

“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.” Ap. 14:12.

los rectos, la justicia y los impios

Dios nos ama

“De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16

“Dios… nos ha hablado por el Hijo” Hebreos 1:2

¿Sabe usted que Dios lo ama? Quizás usted no le haya pedido nada, pero él lo ama a pesar de todo. Tal vez usted no se siente digno de ser amado, sin embargo él lo ama. No debido a su buena conducta o a sus esfuerzos por hacer el bien. No, sino porque él es su Creador y ama a sus criaturas; ¡él lo demostró!

Dios envió a la tierra a su propio Hijo, Jesucristo, quien se hizo hombre para hablarnos en un lenguaje que podamos comprender. El Señor Jesús ya no está en la tierra, pero todavía podemos escuchar su voz y conocer su vida leyendo los evangelios. ¿Lo ha hecho usted? ¿Se ha tomado el tiempo de leer la Biblia para descubrir, ver y escuchar a Dios?

El primer mensaje de Dios para nosotros no es agradable. Nos dice que le hemos desobedecido, y que debido a esto merecemos ser castigados. Pero Jesús, el enviado de Dios, se ofreció para ser castigado en nuestro lugar, en lugar de todos los que lo aceptan creyendo en él. Así él, el justo, se dejó crucificar y soportó el castigo que merecían nuestros pecados, a fin de que los que creen en él no sean condenados. Él les ofrece, pues, una absolución definitiva, y una nueva vida en relación con Dios. ¿No es la más grande prueba de que Dios nos ama?

Hoy Dios le pide que se arrepienta y crea en Jesucristo. Él no lo fuerza, pero le muestra su amor y le suplica encarecidamente que crea. Dios no quiere que usted se pierda, sino que tenga la vida eterna, la verdadera vida.

Rut 1 – Mateo 1 – Salmo 1 – Proverbios 1:1-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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“Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.

A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.” 1 Pedro 4:1-5.

Breve comentario sobre Jehová de los ejércitos (heb. Jehovah Sabaoth)

Sabaoth significa sencillamente ejércitos, pero hace referencia especialmente a guerra o a servicio. En el uso de esta palabra se observan dos ideas combinadas: Jehová es Jehová de los ejércitos (guerreros). Por lo tanto éste es el nombre de Jehová en su manifestación de poder.

“Jehová de los ejércitos, él es el rey de la gloria” (Sal. 24:10), y por consiguiente en el A.T. este nombre se reveló en los tiempos de la necesidad de Israel. No aparece en el Pentateuco, ni en Josué ni Jueces en forma directa, y ocurre muy rara vez en los Salmos; pero Jeremías, el profeta del inminente juicio nacional, usa el nombre alrededor de 80 veces; Hageo lo emplea 14 veces; Zacarías invoca a Jehová de los ejércitos unas 50 veces; y en Malaquías el nombre aparece alrededor de 25 veces. De modo que los significados y usos de este nombre pueden resumirse de la siguiente manera:

1) La palabra “ejércitos” esta relacionada con:

(a) cuerpos celestes “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.” Gn. 2:1;  “Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.” Neh. 9:6;“Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.” Is. 40:26. Seguir leyendo Breve comentario sobre Jehová de los ejércitos (heb. Jehovah Sabaoth)

¿Qué tipo se sonrisa has puesto hoy?

“Tú diste alegría a mi corazón” Sal. 4:7a.

El corazón alegre hermosea el rostro…” Pr. 15:13a.

Yo tenía una sonrisa amistosa. Eran la alegría del cartero, del lechero y de cuantos la veían cada día. Siempre procuraba que esta fuese lo más alegre y feliz que podía. Y cada vez que sonreía, alguien me devolvía la sonrisa.

Sonríe siempre, pues mientras sonríes otros sonreirán,
y pronto miles serán los que sonrientes
hallarán al sonreír que vale la pena vivir.

Sería una locura pensar que todo el que sonríe es feliz. Hay que saber distinguir las sonrisas: sonrisa afectada, sonrisas de autosatisfacción, sonrisas de vanagloria, sonrisas sarcásticas, sonrisas superficiales, sonrisas satánicas, sonrisas cínicas, sonrisas críticas, sonrisas ocasionales, sonrisas habituales, sonrisas espirituales. Hay sonrisas buenas, sonrisas mejores y sonrisas sublimes. Cada una tiene su valor peculiar.

Nosotros abogamos por la sonrisa sublime. Este tipo de sonrisa llega hasta lo más profundo del alma, dura más y tiene una influencia más completa. Uno no se puede poner este tipo de sonrisa. Viene de adentro, porque está adentro. Son el resultado de un corazón contento, agradecido y gozoso. Son la expresión exterior de un interior lleno de gozo, que resplandece y aumenta con el paso de los días.

El corazón contento y reposado produce un rostro radiante. Cuando el contentamiento alcanza el centro de nuestro ser, nuestro rostro refleja una paz llena de gozo. Cuando el espíritu está satisfecho y alegre, la vista, el tacto y la voz expresan la gloria de Dios.

Cristo es el secreto, la fuente, la sustancia, el centro y la circunferencia de toda alegría verdadera e imperecedera.

El Reino Milenial: (f) Bendiciones espirituales en el milenio

Ver quinta parte: El Reino Milenial: (e) El lugar especial de Israel en el gobierno del milenio

Aunque el milenio se describe correctamente como el gobierno político de Cristo sobre la tierra, las características del reino proveerán un contexto para una vida espiritual abundante en tal grado que ninguna dispensación anterior había podido lograrlo. Por cierto, esto se debe al hecho de que Satanás está encadenado, el pecado es juzgado pe inmediato y se logra el conocimiento universal del Señor. Según Isaías 11:9 “La tierra será llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mar.”

Se dan muchas promesas de bendiciones espirituales interiores que provienen del nuevo pacto. Jeremías 31:33, 34 declara: “Este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” Será un período de justicia (Sal. 72:7; Is. 2:4). Las condiciones espirituales también harán posible un gozo y una bendición no acostumbrados para el pueblo de Dios (Is. 12:3, 4; 61:3,7).

Aunque no hay evidencias de que el Espíritu de Dios vaya a bautizar creyentes en una nueva unidad espiritual como ocurre en la iglesia actual, habrá, sin embargo, el poder y presencia interior en los creyentes durante el milenio (Is. 32:15; 44:3; Ez. 39:29; Jl. 2:28-29). Debido a la situación especial, indudablemente habrá una mayor bendición espiritual en todo el mundo durante el milenio que en cualquier otra dispensación anterior. Seguir leyendo El Reino Milenial: (f) Bendiciones espirituales en el milenio

El Reino Milenial: (e) El lugar especial de Israel en el gobierno del milenio

Ver cuarta parte: El Reino Milenial: (d) Características principales del gobierno del milenio

Durante el periodo del reino milenial Israel gozará de un lugar de privilegio y de bendición especial. En contraste con la edad actual de la iglesia, en que judíos y gentiles están en un mismo plano y tienen los mismos privilegios, el pueblo de Israel en el milenio heredará la tierra prometida y será objeto del favor especial de Dios. Será el tiempo de la reunión de Israel, su restablecimiento como nación y la renovación del reino davídico. Al fin Israel poseerá la tierra permanentemente y en forma completa.

Ver: PACTOS BÍBLICOS: (7) EL DAVÍDICO

Muchos pasajes tratan de este asunto. En el milenio los israelitas serán reunidos y restaurados a su antigua tierra (Jer. 30:3; 31:8-9; Ez. 39:25-29; Am. 9:11-15). Habiendo sido conducidos de regreso a su tierra, Israel estará formado por los súbditos del reino davídico revivido (Is. 9:6-7; 33:17; 22; 44:6; Jer. 23:5; Dn. 4:3; 7:14, 22, 27; Mi. 4:2-3,7). Los reinos divididos de Israel y Judá volverán a unirse nuevamente (Jer. 3:18; 33:14; Ez. 20:40; 37:15-22; 39:25; Os. 1:11).

Israel, como la esposa de Jehová (Is. 54; 62:2-5; Os. 2:14-23), estará en una posición de privilegio sobre los creyentes gentiles (Is. 14:1-2; 49:22, 23; 60:14-17; 61:6-7). Muchos pasajes también hablan del hecho de que Israel revivirá espiritualmente (Os. 2:3; 44:22-24; 45:17; Jer. 23:3-6; 50:20; Ez. 36:25-26; Zac.13:9; Mal. 3:2-3). Muchos otros pasajes dan información adicional acerca del estado bienaventurado de Israel, su avivamiento espiritual y su goce de la comunión con su Dios.

Aunque los gentiles no tendrán título en la tierra prometida, también tendrán bendiciones abundantes, como se puede deducir de varios pasajes del Antiguo Testamento (Is. 2:2-4; 19:24-25; 49:6, 22; 60:1-3; 62:2; 66:18-19; Jer. 3:17; 16:19). La gloria del reino para Israel y para los gentiles sobrepasará en mucho cualquier cosa que el mundo haya experimentado antes.

Grandes Temas Bíblicos.

El Reino Milenial: (d) Características principales del gobierno del milenio

Ver tercera parte: EL REINO MILENIAL: (C) CRISTO COMO REY DE REYES EN EL MILENIO

Como lo dejan ver los pasajes que hablan acerca del reino futuro, hay por lo menos tres aspectos importantes en el gobierno de Cristo durante su reinado milenial.

1. Muchos pasajes testifican que el gobierno de Cristo será sobre toda la tierra, más allá de los límites de cualquier otro reino terrenal anterior y del reino de David mismo. Al establecer el gobierno mundial, Dios cumplió su propósito de que el hombre debía gobernar sobre la tierra. Aunque Adán fue descalificado, Cristo, como el segundo Adán, puede cumplir esta meta como se menciona en Salmo 2:6-9. Según Daniel 7:l4, al Hijo del Hombre “le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará y su reino uno que no será destruido”. El mismo pensamiento se menciona en Daniel 2:44; 4:34; 7:27. La universalidad del gobierno de Cristo sobre la tierra también se menciona en Salmo 72:8 Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra”.

Miqueas 4:1-2 “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.”

Zacarias 9:10 “Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra.”

2. El gobierno de Cristo será de autoridad y poder absolutos. Cristo regirá “con vara de hierro” Sal. 2:9. Ap. 19:15: “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.”

Todos los que se oponen serán castigados con la destrucción (Sal. 2:9; 72:9-11; Is. 11:4).

Un gobierno tan absoluto no es la característica del gobierno de Cristo sobre su iglesia o sobre el mundo en la actual dispensación y solo podría cumplirse si Cristo tiene un reinado literal sobre la tierra después de su segunda venida.

3. El gobierno de Cristo en el milenio será de justicia y paz. Esto se desprende de pasajes clásicos como Isaías 11 y Salmo 72.

Estas características poco usuales del reino solo son posibles gracias a los juicios introductorios de Israel y los gentiles (discutidos en el capitulo anterior) y por el hecho de que Satanás está encadenado y ha sido dejado fuera de acción. La única fuente de mal en el mundo será la naturaleza pecaminosa de los hombres que están todavía en su carne humana. La separación del trigo de la cizaña (Mt. 13:24-30) y la separación de los peces buenos de los malos (Mt. 13:47-50) son preparativos necesarios para el reinado de Cristo.

El milenio comenzará con todos los adultos convertidos como verdaderos creyentes en Cristo. Los hijos que nazcan durante el milenio serán sujetos al reinado justo de Cristo y serán castigados hasta el punto de la muerte física si se rebelan contra su Rey (Is. 65:17-20; Zac. 14:16-19). El pecado abierto será castigado y nadie podrá rebelarse contra el Rey en el reino milenial.

Grandes Temas Bíblicos.

El Reino Milenial: (c) Cristo como Rey de reyes en el milenio

Ver segunda parte: EL REINO MILENIAL: (B) UN REINADO DE DIOS SOBRE LA TIERRA

Muchos pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamentos combinan su testimonio de que Cristo será gobernador supremo sobre la tierra. Cristo, como hijo de David, se sentará sobre el trono de David:

“Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.” 2 S. 7:16. 

“Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:Así ha dicho Jehová: Si pudiereis invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya día ni noche a su tiempo,podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros.” Jer. 33:19-21.  Mirar también Sal. 89:20-37; Is. 11.

Cuando Cristo nació, vino como rey, según fuera anunciado por el ángel Gabriel a María: “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” Lc. 1:32-33.

Como Rey fue rechazadoRespondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale!” (Mr. 15:12, 13); “Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.” (Lc. 19:14). Cuando fue crucificado murió como Rey de los judíos “Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.” (Mt. 27:37).

En su segunda venida es descrito como “REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES” (Ap. 19:16). Literalmente centenares de versículos en el Antiguo Testamento declaran o implican, por lo menos, que Cristo reinará sobre la tierra. Algunos de los textos más importantes son especialmente claros:

“Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén.
Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones.

Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.” Is. 2:1-4. Seguir leyendo El Reino Milenial: (c) Cristo como Rey de reyes en el milenio

El Reino Milenial: (b) Un reinado de Dios sobre la tierra

Ver primera parte: EL REINO MILENIAL: (A) EL CONCEPTO DEL REINO DE DIOS.

En contraste con el punto de vista amilenial, que considera el reino de Dios primariamente como un reinado espiritual en los corazones de los hombres, muchos pasajes apoyan la conclusión de que el reino es un reino literal sobre la tierra, en el cual Cristo será realmente el gobernador político supremo y el líder espiritual y objeto de culto. Este concepto se presenta en forma amplia en el Antiguo Testamento y en el Nuevo.

En el Salmo 2, donde se anuncia la rebelión de la nación contra Dios, se le da la siguiente orden al Hijo de Dios: “Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra” (v. 8). Este no es un gobierno espiritual, sino un gobierno político real, como se ve en el versículo siguiente: “Los quebrantarás con vara de hierro, como vasija de alfarero los desmenuzaras” (v. 9). Evidentemente esto no puede referirse a la iglesia o a un reinado espiritual en el cielo, sino más bien representa a un monarca absoluto que abatiría los inicuos y los pondrá bajo sujeción.

Otro pasaje importante que enfatiza el carácter terrenal del reino es Isaías 11, donde Jesús, como descendiente de David, es presentado como que trae un justo juicio sobre la tierra y castiga a los impíos. Isaías 11:4 afirma: “Juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la espada de su boca, y con el espíritu de sus labios matara al impío.” En este pasaje se menciona frecuentemente la tierra (como en Is. 11:9), y se describen los tratos de Dios con las naciones a fin de recoger a Israel de entre todas las naciones.

Una cantidad casi innumerable de otros versículos afirman o implican que el reino será sobre la tierra (cf. Is. 42:4; Jer. 23:3-6; Dn. 2:35-45; Zac. 14:1-9). La descripción en estos pasajes del reinado de Cristo sobre la tierra en el reino milenial evidentemente no describe la edad presente ni descri­be el cielo. Cualquier cumplimiento razonable requeriría de un reinado literal sobre la tierra a continuación de la segunda venida de Cristo.

Grandes Temas Bíblicos.

El Reino Milenial: (a) El concepto del reino de Dios

En las Escrituras, la expresión “reino de Dios” en general se refiere a la esfera del gobierno de Dios en el universo. Puesto que Dios ha sido siempre soberano y omnipotente, hay un sentido en que el reino de Dios es eterno. Nabucodonosor, rey de Babilonia que fuera humillado por Dios, dio testimonio de esto cuando dijo: “Bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y el hace según su voluntad en el ejercito del cielo, y en los habitantes de la tierra y no hay quien detenga su mano y le diga: ¿Qué haces?” (Dn. 4:34-35).

Sin embargo, el gobierno universal de Dios fue desafiado en la eternidad pasada por Satanás y los seres angélicos que se unieron a él en su rebelión contra Dios. Aunque Dios demostró su soberanía juzgando a los rebeldes, la entrada del pecado en el mundo introdujo el programa divino para demostrar la soberanía de Dios en la historia humana. Esto comprende el concepto de un reino teocrático, esto es, un reino en que Dios es el gobernador supremo, aun cuando obra por medio de las criaturas.

Cuando Adán fue creado, se le dio dominio sobre toda la tierra (Gn. 1:26, 28). Sin embargo, en desobediencia a Dios, Adán y Eva comieron del fruto prohibido. En su caída en pecado Adán perdió el derecho de gobierno, y de allí en adelante la soberanía de Dios que había sido entregada al hombre fue delegada en ciertas personas escogidas a quienes Dios entregó el gobierno. Consecuentemente, se ha permitido que algunos hombres reinen a través de la historia. Por ejemplo, Daniel le recordó esto a Belsasar al referirse al hecho de que Dios había castigado a Nabucodonosor «hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre el al que le places (Dn. 5:21).

En el Antiguo Testamento, una demostración importante del gobierno teocrático fue el reino de Israel bajo los reyes Saúl, David y Salomón. Los gobernadores gentiles también pudieron tener una esfera de gobierno político, en el propósito soberano de Dios. Este concepto general de gobierno bajo permisión y dirección divina es mencionado en Romanos 13:1, donde Pablo escribe: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.” Seguir leyendo El Reino Milenial: (a) El concepto del reino de Dios