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Dios nos ama

“De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16

“Dios… nos ha hablado por el Hijo” Hebreos 1:2

¿Sabe usted que Dios lo ama? Quizás usted no le haya pedido nada, pero él lo ama a pesar de todo. Tal vez usted no se siente digno de ser amado, sin embargo él lo ama. No debido a su buena conducta o a sus esfuerzos por hacer el bien. No, sino porque él es su Creador y ama a sus criaturas; ¡él lo demostró!

Dios envió a la tierra a su propio Hijo, Jesucristo, quien se hizo hombre para hablarnos en un lenguaje que podamos comprender. El Señor Jesús ya no está en la tierra, pero todavía podemos escuchar su voz y conocer su vida leyendo los evangelios. ¿Lo ha hecho usted? ¿Se ha tomado el tiempo de leer la Biblia para descubrir, ver y escuchar a Dios?

El primer mensaje de Dios para nosotros no es agradable. Nos dice que le hemos desobedecido, y que debido a esto merecemos ser castigados. Pero Jesús, el enviado de Dios, se ofreció para ser castigado en nuestro lugar, en lugar de todos los que lo aceptan creyendo en él. Así él, el justo, se dejó crucificar y soportó el castigo que merecían nuestros pecados, a fin de que los que creen en él no sean condenados. Él les ofrece, pues, una absolución definitiva, y una nueva vida en relación con Dios. ¿No es la más grande prueba de que Dios nos ama?

Hoy Dios le pide que se arrepienta y crea en Jesucristo. Él no lo fuerza, pero le muestra su amor y le suplica encarecidamente que crea. Dios no quiere que usted se pierda, sino que tenga la vida eterna, la verdadera vida.

Rut 1 – Mateo 1 – Salmo 1 – Proverbios 1:1-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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¿Qué tipo se sonrisa has puesto hoy?

“Tú diste alegría a mi corazón” Sal. 4:7a.

El corazón alegre hermosea el rostro…” Pr. 15:13a.

Yo tenía una sonrisa amistosa. Eran la alegría del cartero, del lechero y de cuantos la veían cada día. Siempre procuraba que esta fuese lo más alegre y feliz que podía. Y cada vez que sonreía, alguien me devolvía la sonrisa.

Sonríe siempre, pues mientras sonríes otros sonreirán,
y pronto miles serán los que sonrientes
hallarán al sonreír que vale la pena vivir.

Sería una locura pensar que todo el que sonríe es feliz. Hay que saber distinguir las sonrisas: sonrisa afectada, sonrisas de autosatisfacción, sonrisas de vanagloria, sonrisas sarcásticas, sonrisas superficiales, sonrisas satánicas, sonrisas cínicas, sonrisas críticas, sonrisas ocasionales, sonrisas habituales, sonrisas espirituales. Hay sonrisas buenas, sonrisas mejores y sonrisas sublimes. Cada una tiene su valor peculiar.

Nosotros abogamos por la sonrisa sublime. Este tipo de sonrisa llega hasta lo más profundo del alma, dura más y tiene una influencia más completa. Uno no se puede poner este tipo de sonrisa. Viene de adentro, porque está adentro. Son el resultado de un corazón contento, agradecido y gozoso. Son la expresión exterior de un interior lleno de gozo, que resplandece y aumenta con el paso de los días.

El corazón contento y reposado produce un rostro radiante. Cuando el contentamiento alcanza el centro de nuestro ser, nuestro rostro refleja una paz llena de gozo. Cuando el espíritu está satisfecho y alegre, la vista, el tacto y la voz expresan la gloria de Dios.

Cristo es el secreto, la fuente, la sustancia, el centro y la circunferencia de toda alegría verdadera e imperecedera.

Apocalipsis 7:9-17: La multitud vestida de ropas blancas

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?

Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.”

“Estad siempre gozosos.

Orad sin cesar.

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios
para con vosotros en Cristo Jesús.”   1Ts 5:16-18

¿Quién nos apartará del amor de Cristo?

“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?” Ro. 8:35.

Había esperado ansiosamente el día cuando el Hombre de Galilea llegara a su pueblo. Había demorado una importante decisión hasta cuando por sus propios ojos viera a Jesús. Pero ya lo había visto. Jesús había pasado. Nada ocurrió.

Ya Jesús estaba casi fuera del alcance de la vista. ¿Era demasiado tarde? Apretándose la túnica contra el cuerpo, corrió. Alcanzó al grupo y se arrodillo a los pies del Maestro. Desesperado y antes de arrepentirse de su acción, el joven príncipe pregunto: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?” Jesús le insinuó la observancia de la ley. El rico dijo que la había guardado: “Pero, ¿qué me falta todavía?”

Jesús, mirándolo, lo amo y le dijo: “Una cosa te falta, anda, vende todo lo que posees, dalo a los pobres y tendrás tesoro en los cielos; y ven, toma tu cruz y sígueme.”

Y él se fue triste por este dicho, porque tenía muchas posesiones.

Jesús también sintió pesar en su corazón. El joven rico lo tenía todo, menos fortaleza de carácter.

¡Oh Dios! danos fuerzas para librarnos de cualquier tentación que nos aparte de ti! Seguir leyendo ¿Quién nos apartará del amor de Cristo?

“He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,  en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” 1 Cor. 15:51-28.

Cristo es el Juez de la humanidad

A través del N.T. a Cristo se lo presenta como el Juez de la humanidad: Él mismo lo declara: Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. Y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.” Jn. 5:22- 23,27,30.

Esto se vuelve a enfatizar en la predicación de la iglesia apostólica, por parte de Pedro: “Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.” Hch. 10:42, y de Pablo en su discurso a los atenienses: “por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” Hch. 17:31; “en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.” Ro. 2:16.

Cristo también será el Juez de los creyentes — juez de sus obras, no de su salvación: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.” Ro. 14:10; “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” 2 Co. 5:10.

El factor de control en el juicio será la justicia, un tema que comienza en Gn. 18:25, “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” y continúa a través de las Escrituras hasta Ap. 19:11“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.”. (comp. Sal. 9:8; 50:6; etc.).

Comentario por el Dr. C. I. Scofield

[Devocional] ¡Es necesario!

“No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” Juan 3:14-15, 17-18

“Os es necesario nacer de nuevo.” Juan 3:7

En varias ocasiones, cuando estaba en la tierra, Jesús explicó que sus sufrimientos y su muerte eran necesarios. Dios es santo, y el pecado que afecta a toda la humanidad es algo insoportable a sus ojos, y constituía un obstáculo infranqueable entre él y los hombres. Pero Dios también es amor, y no quería destruir a su criatura; al contrario, quería llevarla a la gloria.

Por esta razón Jesucristo vino a la tierra. La única manera de conciliar las exigencias del amor y de la santidad de Dios era que Jesucristo, el justo,sufriese el castigo que nosotros, los injustos, merecíamos (1 Pedro 3:18). Esta necesidad estuvo presente en su mente durante toda su vida en la tierra. Por ello Jesús nunca trató de escapar al sufrimiento y a la muerte; conducido por su incansable amor, se dirigió a la cruz. Allí resolvió una vez por todas la cuestión de nuestros pecados, durante las tres horas de oscuridad, en las que Dios “cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6).

Todavía queda otra necesidad: para beneficiarse del sacrificio de Jesús, es necesario que cada uno crea en él y lo acepte como su Salvador personal. ¡Nadie puede ser salvo sin fe! No se trata de una adhesión intelectual, sino de una plena confianza en el Dios de amor, en el medio de salvación que ofrece. La persona que da este paso, espiritualmente, nace de nuevo y empieza una nueva vida.

Éxodo 23 – Hechos 17:1-15 – Salmo 32:1-4 – Proverbios 11:11-12

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

[Australia] Miles de Biblias distribuidas en el centro de Sídney

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2 P. 3:9.

gedeones logoComenzando en Enero del 2019 y especialmente en la primera semana de Marzo, en centro de la ciudad de Sídney en Australia ha sido inundada de la Palabra de Dios. Esta es la segunda parte del programa “Sydney for Eternity” donde se planea distribuir, con la ayuda y guía del Señor, 500.000 copias de la Biblia como también Nuevos Testamentos en lapso de tres años. Todo esto es llevado a cabo por la institución cristiana Gedeones Internacional en Australia.

En la última semana más de 300 hoteles en el centro y parte Este de la ciudad han sido visitados y más de 7.000 Biblias han sido entregadas, muchos de los hoteles por primera vez tendrán Biblias en sus mesas de luz.

gedeones bibliaNumerosos hoteles al principio rechazaron el obsequio de las Biblias, pero luego cambiaron de parecer al explicarles la gran cantidad de testimonios de personas que estaban por cometer suicidio en el cuarto de un hotel. Luego de encontrar una Biblia y leerla encontraron consuelo y ayuda, por lo que cambiaron de idea y no llevaron a cabo el terrible fin de quitarse la vida.

Miles de salas de esperas de consultorios médicos han sido visitados y cientos de Biblias han sido dejadas para que la gente pueda leerlas mientras esperan su turno.

La entrega de Nuevos Testamentos personales -o de bolsillo- es una parte esencial del trabajo de evangelismo personal llevado a cabo por Gedeones.

En total unas 15.000 copias de la Palabra de Dios fueron entregadas en el centro de la ciudad en pocas semanas.

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Nuevos Testamentos entregados en universidades e institutos terciarios

“Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” Isaías 55:11.

Oremos por las organizaciones cristianas que comparten de la Palabra del Señor. Oremos por nuestras iglesias locales y por nuestros pastores, para que nunca se aparten de la sana doctrina y que siempre prediquen el arrepentimiento de pecados y la salvación sólo por medio de la sangre de Cristo. Seguir leyendo [Australia] Miles de Biblias distribuidas en el centro de Sídney

¿El porvenir?

Si el adivino no puede ver con precisión lo que viene, ¿quién puede hacerlo?. Dolores ha encontrado por ahí alguien que sí puede.

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¿Qué significa Redención?

“Redención” significa liberar pagando un precio. La obra de Cristo cumpliendo los tipos y las profecías del A.T. en cuanto a la redención, se halla presentada en tres palabras griegas principales:

(1) Agorazo (αγοράζω), comprar en el mercado (de agora, mercado). Al hombre se lo ve como un esclavo “vendido al pecado”:
“Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.” Ro. 7:14 y bajo sentencia de muerte: “He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.” Ez. 18:4;

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.” Jn. 3:18-19;

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Ro. 6:23,  pero sujeto a redención por la compra que hizo el Redentor con el precio de su sangre:

“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” 1 Co. 6:20; Seguir leyendo ¿Qué significa Redención?

Fantástico video y letra sobre un tema tan delicado y espantoso como es el aborto, les animo a que tomen unos minutos para verlo y compartirlo.

La Biblia y el celular

Para pensar: ¿Y si tratamos nuestra Biblia de la misma manera que tratamos nuestro celular?

Pactos bíblicos: (8) el Nuevo Pacto

“Porque reprendiéndolos dice:
    He aquí vienen días, dice el Señor,
    En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;” (Hebreos 8:8)

El Nuevo Pacto, el último de los ocho grandes pactos de la Escritura, es
(1) mejor (comp. 8:6) que el Pacto Mosaico (Ex. 19:5, ver), no moralmente sino en cuanto a su eficacia (He. 7:19; comp. Ro. 8:3-4).
(2) Está fundamentado en promesas mejores (e.d. incondicionales). En el Pacto Mosaico Dios dijo: “si… guardareis” (Ex. 19:5); en el Nuevo Pacto El no pone condiciones (He. 8:10,12).
(3) Bajo el Pacto Mosaico la obediencia nacía del temor (2:2; 12:25-27); bajo el Nuevo Pacto la obediencia es producto de un corazón y una mente dispuestos (8:10).
(4) El Nuevo Pacto asegura la revelación personal del Señor a todo creyente (v. 11).
(5) Asegura completo perdón de pecados (v. 12; 10:17; comp. 10:3).
(6) Se basa en una redención que ha sido conseguida (Mt. 26:27-28; 1 Co. 11:25; He. 9:11— 12:18-23). Recuérdese que en el N.T. la palabra griega diatheke se traduce “testamento” y asimismo “pacto”.
(7) Asegura la perpetuidad, conversión futura y bendición de una Israel arrepentida, con quien el Nuevo Pacto aun debe ser ratificado (10:9; comp. Jer. 31:31-40 y 2 S. 7:8-17).

Los ocho pactos, resumen:

(1) El Pacto Edénico (Gn. 2:16, VER) condiciona la vida del hombre en la inocencia.
(2) El Pacto Adánico (Gn. 3:14, VER) condiciona la vida de los hombres caídos y promete un Redentor.
(3) El Pacto Noeico (Gn. 9:16, VER) establece un principio: la vida en la tierra es vida bajo gobierno humano.
(4) El Pacto Abrahámico (Gn. 12:2, VER) funda la nación de Israel y confirma, con adiciones específicas, la promesa de redención hecha a Adán.
(5) El Pacto Mosaico (Ex. 19:5, VER) condena a todos los hombres, “por cuanto todos pecaron” (Ro. 3:23; 5:12).
(6) El Pacto Palestino (Dt. 30:3, VER) asegura la restauración final y la conversión de Israel.
(7) El Pacto Davídico (2 S. 7:16, VER) establece la perpetuidad de la familia davídica (cumplido en Cristo, Mt. 1:1; Lc. 1:31-33; Ro. 1:3) y del reino davídico sobre Israel y sobre toda la tierra, que será cumplido en y por Cristo (2 S. 7:8-17; Zac. 12:8; Lc. 1:31-33; Hch. 15:14-18; 1 Co. 15:24).
(8) El Nuevo Pacto (He. 8:8) se basa en el sacrificio de Cristo y asegura la bendición eterna de todos los que creen, bendición prometida por el Pacto Abrahámico (Gá. 3:13-29). Es absolutamente incondicional, y en vista de que no consigna responsabilidades al hombre, es terminante e irreversible. Seguir leyendo Pactos bíblicos: (8) el Nuevo Pacto

¿EL FIN?

“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.” 1 Corintios 15:57

A la larga, todo en este mundo llega a su fin, lo cual puede ser a veces frustrante. Es lo que sientes cuando lees un libro tan bueno que no quieres que termine. O cuando ves una película que deseas que continúe un rato más. Pero todas las cosas, buenas y malas, llegan a la parte del “FIN” .

De hecho, la vida misma finalmente se termina… a veces, antes de lo esperado. Todos los que hemos estado junto al féretro de un ser querido conocemos el doloroso vacío de un corazón que desea que eso no hubiera sucedido.

Gracias a Dios, Jesús entró en el campo de batalla de las frustraciones fatales y, mediante su muerte y resurrección, nos da esperanza.

En Él, el “fin” es el preludio a una eternidad sin muerte, y palabras tales como “se terminó” son reemplazadas por un “para siempre” lleno de gozo.

Como nuestro cuerpo no es eterno, Pablo nos asegura que “todos seremos transformados” (1 Corintios 15:51) y nos recuerda que, por la obra triunfante de Cristo, podemos declarar con confianza: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” (v. 55). Por eso, no dejes que tu corazón se angustie. Nuestro dolor es real, pero podemos abundar en gratitud porque Dios “nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (v. 57).

EN CRISTO, EL FINAL ES SOLO EL PRINCIPIO

Cristo nos redimió (Gálatas 3:13)

Si usted es un cristiano nacido de nuevo, usted una vez fue un rehén. ¿Se sorprende? Pues es verdad.

Debido a un hecho, usted fue forzado a servidumbre hace muchos anos atrás, El secuestro fue llevado a cabo en un bello y tranquilo jardín que había sido provisto por Dios. El secuestrador, muy astutamente tentó a Adán y Eva para que cayeran en pecado y a través de ese secuestro, todos los que siguieron detrás de ellos se convirtieron en rehenes. Ellos fueron alienados de su hogar y sentenciados a la separación y la muerte. Su única esperanza era ser liberados por uno que pagara por su rescate.

En 1932 el hijo del aviador Charles Lindbergh fue secuestrado y se pidió un rescate. Los Lindbergh pagaron el rescate y aun así, al final, el niño murió. El secuestrador asesino a una criatura de 20 meses de nacido. Los Lindbergh trataron de salvar a su hijo, pero no pudieron. Incluso el rescate no fue suficiente.

Usted se puede regocijar de que lo que Dios pago por su redención fue suficiente y completo. Los dos verbos griegos que se traducen por redimir significan “dejar libre a algo o a alguien mediante un recibo que indica el pago del rescate” o “comprar algo o a alguien”. El doctor Lawrence Richards dice que la palabra redimir “se proyecta como el trasfondo contrario de la invalidez o incapacidad… Los seres humanos capturados, están cautivos por el poder de fuerzas que ellos no pueden vencer. Sólo la intervención de una tercera parte puede romper esa servidumbre y hacer a la persona libre”.

Eramos victimas y no teníamos el poder para liberamos nosotros mismos. Pero un hijo de Dios tiene poder y es libre. Satanás todavía trata de trabajar en contra de nosotros, pero su poder ha sido roto. Jesús dijo: “Así que, si el Hijo os libertare, sereis verdaderamente libres” (Juan 8:36).

Autor: H. Norman Wrigth

La Pascua, orden de acontecimientos (5): Apariciones de Jesús luego de la resurrección

Leer hechos anteriores: La Pascua, orden de acontecimientos (4): La mañana de resurrección

“Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.” [Jn. 20:19]

Durante los cuarenta días entre su resurrección y su ascensión, se hallan asentadas las diez ocasiones en que el Señor Jesús se apareció a sus seguidores, las primeras cinco en el día de la resurrección.

El orden de las apariciones parece haber sido:

(1) a María Magdalena (Mr. 16:9-11; Jn. 20:11-18);

(2) a las mujeres que regresaban de la tumba con el mensaje de los ángeles (Mt. 28:8-10);

(3) a Pedro, probablemente durante la tarde (Lc. 24:34; 1 Co. 15:5);

(4) a los discípulos de Emaús al anochecer (Mr. 16:12; Lc. 24:13-32);

(5) a los discípulos, con Tomás ausente (Mr. 16:14; Lc. 24:36-43; Jn. 20:9-25);

(6) a los discípulos, con Tomás presente, el domingo siguiente a la noche (Jn. 20:26-31; 1 Co. 15:5);

(7) a los siete junto al Mar de Galilea (Jn. 21);

(8) a los apóstoles y a “más de quinientos hermanos” (Mt. 28:16-20; Mr. 16:15-18; 1 Co. 15:6);

(9) a Jacobo, el medio hermano del Señor (1 Co. 15:7);

(10) la última aparición que se registra del Señor y su ascensión desde el Monte de los Olivos (Mr. 16:19-20; Le. 24:44-53; Hch. 1:3-12).

También se halla asentado que después de su ascensión Cristo apareció una o más veces a tres hombres:

(1) a Esteban cuando fue apedreado (Hch. 7:55-60);

(2) a Pablo: (a) en su conversión (Hch. 9:3-8,17; 22:6-11,14-15; 26:12-19; 1 Co. 9:1; 15:8); (b) en Corinto (Hch. 18:9-10); (c) en el Templo en Jerusalén (Hch. 22:17-21);

(d) posteriormente en Jerusalén (Hch. 23:11)

y (e) en otra visión (2 Co. 12:1-4); y (3) al Apóstol Juan en Patmos (Ap. 1:10-19 y otras visiones en Apocalipsis).

Comentario por el Dr. C. I. Scofield

Mateo 24

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Jesús predice la destrucción del templo

Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.

Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.

Señales antes del fin

Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.

Y todo esto será principio de dolores. Seguir leyendo Mateo 24

No seremos confundidos por nuestra fe

“No temas, pues no serás confundida.” [Isaías 54:4]

No seremos confundidos por nuestra fe.

Críticos mordaces pueden asediar las Escrituras sobre las que cimentamos nuestra fe, pero cada año el Señor hará más y más claro que en Su Libro no hay error, no hay exceso, y no hay omisión.

No es un descrédito ser un simple creyente; la fe que mira únicamente a Jesús, es una corona de honor en la cabeza de cualquier hombre, y es mejor que una estrella sobre su pecho.

No seremos confundidos por nuestra esperanza. Sucederá exactamente como el Señor ha dicho. Seremos nutridos, conducidos, bendecidos y recibiremos descanso. Nuestro Señor vendrá, y entonces los días de nuestra aflicción llegarán a un término. ¡Cómo nos gloriaremos en el Señor que primero nos dio una esperanza viva, y luego nos dio aquello que esperábamos!

No seremos confundidos por nuestro amor . Jesús es para nosotros todo codiciable, y nunca, nunca, habremos de sonrojarnos por haberle entregado nuestros corazones. La visión de nuestro glorioso Bienamado justificará la más entusiasta adhesión a Él.

Nadie reprochará a los mártires por haber muerto por Él. Cuando los enemigos de Cristo estén cubiertos de desprecio sempiterno, los amantes de Jesús se verán honrados por todos los seres santos, porque eligieron el vituperio de Cristo en lugar de los tesoros de Egipto.

La Chequera del Banco de la Fe.  Traducción de Allan Román