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“He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,  en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” 1 Cor. 15:51-28.

[Audio] “Yo no puedo creer que la salvación sea tan fácil”

Parte de la serie: Esto es recibir a Cristo,  del pastor José Holowaty.
“Yo no lo puedo creer”.

 

Apocalipsis 5:11-14

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“Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” Fil. 2:10-11

Jesús: La única verdad consistente

(…) “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.

Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” Jn 6:60-69

Pedro sabía que si las multitudes que seguían a Jesús eran realmente sus discípulos, rechazarían otras religiones y otras autoridades. Decirle sí a Cristo, era decirle no a los fariseos; decirle sí a Cristo, era decirle no a las religiones esotéricas que penetraban el Medio Oriente. La enseñanza de Cristo era tan singular; tan diferente, que no podía ser combinada con las enseñanzas de otros.

¡Las diferentes religiones del mundo no pueden ser igualmente correctas! Por ejemplo:

Los hindúes creen que la salvación significa perder la identidad personal, así como una gota de agua se pierde en el océano. Buda comenzó una nueva religión porque estaba insatisfecho con el hinduismo, y enseñó que la salvación era un camino tortuoso, que dependía solamente del mérito y sufrimiento humano. Técnicamente hablando, los budistas ni siquiera creen en la existencia de Dios, ¡mientras que los hindúes tienen 330 millones de dioses diferentes!.

Mahoma enseñó que la salvación venía mediante la obediencia a sus enseñanzas. Sus seguidores debían hacer lo que el decía, no lo que él hacía, puesto que su comportamiento era opuesto a sus propias enseñanzas. El islám involucra un sistema complicado de obras que es bastante diferente a las otras religiones mencionadas.

La presuposición de que las religiones del mundo son en esencia las mismas, y solo superficialmente diferentes, está siendo ampliamente difundida en el mundo occidental actualmente. Sin embargo, lo opuesto es cierto: las religiones del mundo son superficialmente lo mismo, pero fundamentalmente diferentes.

El cristianismo es toda una categoría por sí mismo, sin ningún terreno en común con otras enseñanzas. Las diferencias son radicales, completas e insuperables. Seguir leyendo Jesús: La única verdad consistente

[Devocional] Tiene cita…

“Prepárate para venir al encuentro de tu Dios.”
Amós 4:12
“Como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”
2 Corintios 5:20
«Mamá, ¿podrías pedirme una cita con el dentista? La quiero el miércoles por la tarde o el sábado en la mañana». Enseguida hice lo que mi hijo me pidió. Pero al día siguiente me dijo que más bien le pidiera la cita una semana más tarde, porque había cambiado de planes…

En la vida todos pedimos citas. Anotamos los días y las horas, desplazamos o anulamos si es necesario. Con algunas semanas o meses por adelantado, las páginas de la agenda se van llenando, y esto parece durar indefinidamente. Pero llegará un día a partir del cual permanecerán blancas, el día de la última cita de nuestra existencia terrenal. Dios ya fijó la fecha, ¡y no hay número o dirección de correo electrónico para anularla! Ese día, el cuerpo de cada persona volverá al polvo, y su alma a Dios, quien la creó (Eclesiastés 12:7).

¿Ha pensado usted en esa cita de su alma con Dios? Es preciso pensar en ello desde hoy, pues de esto depende su futuro eterno. Si comparece ante Dios sin haber solucionado la cuestión de sus pecados, ya no habrá marcha atrás, pues Dios es santo y no puede recibirle en ese estado. El que durante su vida en la tierra no se arrepiente de sus pecados, pasará la eternidad lejos de Dios, en los tormentos eternos.

Pero si usted depositó su confianza en Jesucristo y aceptó en su corazón su sacrificio, sus pecados son perdonados. A partir de ese momento está reconciliado con Dios y el cielo le es abierto.

¡No espere que sea demasiado tarde para prepararse para encontrar a Dios!
Levítico 1-2 – Marcos 15:21-47 – Salmo 61 – Proverbios 15:29-30
© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch - labuena@semilla.ch

 

Cristo es el Juez de la humanidad

A través del N.T. a Cristo se lo presenta como el Juez de la humanidad: Él mismo lo declara: Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. Y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.” Jn. 5:22- 23,27,30.

Esto se vuelve a enfatizar en la predicación de la iglesia apostólica, por parte de Pedro: “Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.” Hch. 10:42, y de Pablo en su discurso a los atenienses: “por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” Hch. 17:31; “en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.” Ro. 2:16.

Cristo también será el Juez de los creyentes — juez de sus obras, no de su salvación: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.” Ro. 14:10; “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” 2 Co. 5:10.

El factor de control en el juicio será la justicia, un tema que comienza en Gn. 18:25, “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” y continúa a través de las Escrituras hasta Ap. 19:11“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.”. (comp. Sal. 9:8; 50:6; etc.).

Comentario por el Dr. C. I. Scofield

“El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía”

Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.

Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.” Ap. 19:9-10.

Aunque hombres, ciudades y naciones ocupan gran parte de la profecía bíblica, el tema principal es una Persona, el Señor Jesucristo. Tal como se le recordó a Juan en este momento culminante cuando estaba por ver la manifestación de Cristo en gloria, “el testimonio [con respecto a] Jesús es el espíritu de la profecía”.

Todos los temas proféticos deben ser analizados con cuidado, pero nunca de manera de oscurecer el lugar central que le pertenece a Jesucristo.

[Devocional] ¡Es necesario!

“No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” Juan 3:14-15, 17-18

“Os es necesario nacer de nuevo.” Juan 3:7

En varias ocasiones, cuando estaba en la tierra, Jesús explicó que sus sufrimientos y su muerte eran necesarios. Dios es santo, y el pecado que afecta a toda la humanidad es algo insoportable a sus ojos, y constituía un obstáculo infranqueable entre él y los hombres. Pero Dios también es amor, y no quería destruir a su criatura; al contrario, quería llevarla a la gloria.

Por esta razón Jesucristo vino a la tierra. La única manera de conciliar las exigencias del amor y de la santidad de Dios era que Jesucristo, el justo,sufriese el castigo que nosotros, los injustos, merecíamos (1 Pedro 3:18). Esta necesidad estuvo presente en su mente durante toda su vida en la tierra. Por ello Jesús nunca trató de escapar al sufrimiento y a la muerte; conducido por su incansable amor, se dirigió a la cruz. Allí resolvió una vez por todas la cuestión de nuestros pecados, durante las tres horas de oscuridad, en las que Dios “cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6).

Todavía queda otra necesidad: para beneficiarse del sacrificio de Jesús, es necesario que cada uno crea en él y lo acepte como su Salvador personal. ¡Nadie puede ser salvo sin fe! No se trata de una adhesión intelectual, sino de una plena confianza en el Dios de amor, en el medio de salvación que ofrece. La persona que da este paso, espiritualmente, nace de nuevo y empieza una nueva vida.

Éxodo 23 – Hechos 17:1-15 – Salmo 32:1-4 – Proverbios 11:11-12

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

¿Te has tomado un tiempo para pensar por qué Jesús es el blanco constante de burlas, críticas y negación?

Algunos ejemplos: programas de televisión, comerciales de productos, películas, letras de canciones, videos musicales, programas educativos, libros, museos, eventos multitudinarios, leyes, motores de búsqueda en internet, diarios, revistas, políticas empresariales, movimientos de unión de religiones, Naciones Unidas, movimientos progresistas, etc, etc, etc.

El punto es: cualquier persona que realmente se detiene a pensar (no estoy hablando de cristianos, sino de no cristianos), y analiza todo lo que sucede alrededor, podría tranquilamente llegar a la conclusión de que si TODO lo que nos rodea está en una campaña constante en contra de Jesús, no en contra de Mahoma, no en contra de Buda, no en contra de Confusio, no en contra de Bafomet, no en contra de Shiva -la lista sería interminable-, sino en contra de JESÚS.

Aveces no hace falta ir muy lejos, sino que la realidad que nos rodea habla por sí sola: si todo lo que nos rodea trabaja de manera unida en contra de Jesús, ¡bueno! quizás quieren ocultarnos la verdad.

Quizás Jesús realmente ES quien dijo que era: “el camino, la verdad y la vida”. NADIE va al Padre sino por Él (Juan 14:6).

Repito la pregunta de arriba: ¿Te has tomado un tiempo para pensar por qué Jesús es el blanco constante de burlas, críticas y negación?.

Porque si lo que dijo Jesús es cierto, y lo rechazas… mi querido amigo, vas a estar en graves, GRAVES problemas. Tu eternidad depende de ello.